Los problemas de comunicación en las Redes Sociales


"YO SE QUE TU CREES ENTENDER LO QUE PIENSAS QUE DIJE; PERO NO ESTOY SEGURO DE QUE TE HAYAS DADO CUENTA DE QUE LO QUE ESCUCHASTE (LEISTE) NO ES LO QUE QUISE DECIR"

Con esta interesante reflexión quiero dar a conocer un aspecto de suma importancia que a veces pasa en las Redes Sociales y en la vida en general. 

Si bien es cierto que cada uno de nosotros es el responsable de comunicar adecuadamente,  y esa es la intención y nuestra responsabilidad; no deja de ser menos cierto que muchas veces la persona que lee lo que alguien escribe lo interpreta erróneamente, y como psicoterapeuta me he dado cuenta que incluso intervienen factores de problemática emocional y/o psicológica que hace que la personas que lee haga interpretaciones erróneas.

Esto nos afecta a los que queremos participar activamente en las Redes Sociales, pues somos susceptibles de tener más problemas que los que no participan escribiendo.

Tomen conciencia de esta situación y las personas  bien intencionados estemos muy pendientes de interpretar adecuadamente lo que se dice.

Cambiar la mente inconsciente




Milton H. Erickson


“Lo que tú no adviertes, Sid, es que la mayor parte de tu vida está determinada en forma inconsciente”. Cuando escuché estas palabras de Erickson, reaccioné en la misma forma en que lo hacen muchos de mis pacientes cuando les digo eso mismo: pensé que lo que quería decir es que mi vida estaba predeterminada, y que todo cuanto yo podía esperar era percatarme de esos pautamientos inconscientes tan firmemente establecidos. Pero más tarde comprendí que lo inconsciente no es por fuerza inmodificable. Todas y cada una de nuestras experiencias actuales afectan tanto nuestra mente consciente como inconsciente. Si leo algún fragmento que me inspira, mi mente inconsciente se habrá modificado; lo mismo si conozco a una persona importante – importante para mí -. En verdad, la eficacia de cualquier psicoterapia se funda en la capacidad de la persona para cambiar, en gran medida como consecuencia de un encuentro con otra u otras personas. En mi opinión, este cambio se logra de una manera tanto más efectiva y permanente cuanto más se aplica el terapeuta a influenciar las pautas inconscientes de su paciente, que con frecuencia incluyen sus valores y marcos de referencia. Erickson sostenía este mismo punto de vista, y hacia el fin de su vida desarrolló un método muy fructífero para alcanzar este objetivo: sus seminarios didácticos.” 

 Del libro: “Mi voz irá contigo. Los cuentos didácticos de Milton H. Erickson” (páginas 25) Autor: Sydney Rosen Piados ediciones (Biblioteca de psicología profunda) (1ª. Edición, 1986) 

"Leyes espirituales del éxito"





Basados en el libro de Deepak Chopra: "Las siete leyes espirituales del éxito" desarrollaremos con la ayuda de los participantes este Seminario, analizando y aplicando cada Ley por el lapso de una semana. Colocaré la parte aplicativa de la primera Ley y luego cada participante aportará su opinión o dará a conocer cómo le está yendo con la aplicación de cada Ley.

 

 1º CÓMO APLICAR LA LEY DE LA POTENCIALIDAD PURA

Dedica cada día unos minutos al silencio o la meditación, al menos en la mañana y en la noche.

Pasa tiempo en la naturaleza observando y conectando con ella sin distracciones.

Evita juzgar lo que sucede; repítete “Hoy no juzgaré nada” y procura mantenerlo.

 

2º CÓMO APLICAR LA LEY DEL DAR

Lleva siempre algo para ofrecer: una sonrisa, un elogio, un detalle o una palabra amable.

Acepta con gratitud lo que recibes, desde un gesto hasta un regalo material.

Haz circular la abundancia compartiendo afecto, aprecio y buenos deseos.

 

3º CÓMO APLICAR LA LEY DEL “KARMA” O DE CAUSA Y EFECTO

Sé consciente de cada decisión que tomas.

Pregúntate: “¿Esto traerá bienestar para mí y para los demás?”

Escucha a tu corazón: si sientes paz, sigue; si sientes incomodidad, revisa tu elección.

 

4º CÓMO APLICAR LA LEY DEL MENOR ESFUERZO

Acepta la realidad tal como es, sin resistencia.

Asume responsabilidad por lo que te pasa, sin culpas ni quejas.

Mantente abierto y sin rigidez ante opiniones distintas.

 

5º CÓMO APLICAR LA LEY DE LA INTENCIÓN Y EL DESEO

Haz una lista de tus deseos y revísala cada día.

Confía en que el universo tiene un plan perfecto, incluso si las cosas no salen como esperas.

Vive en el presente y proyecta tu futuro con claridad y fe.

 

6º CÓMO APLICAR LA LEY DEL DESAPEGO

No intentes controlar todo ni imponer tu forma de ver las cosas.

Acepta la incertidumbre como parte de la vida.

Mantente abierto a nuevas posibilidades y caminos inesperados.

 

7º CÓMO APLICAR LA LEY DEL “DHARMA” O PROPÓSITO EN LA VIDA

Conecta con tu interior y reconoce tu esencia espiritual.

Identifica tus talentos y encuentra cómo usarlos para servir a otros.

Pregúntate cada día: “¿Cómo puedo ayudar hoy?”

 


La psicoterapia: un viaje con un guía que respeta tu destino


Imagina que emprendes un viaje hacia un lugar que has soñado. No viajas solo: a tu lado va un guía, alguien que no impone el camino, sino que respeta hacia dónde quieres llegar. Esa es, en esencia, la psicoterapia.

Desde antes de nacer comenzamos a recibir información, como si fuéramos un programa que va cargando datos. No solo aprendemos de lo que nos dicen, sino —y quizá con más fuerza— de lo que vemos, sentimos y percibimos sin palabras. Estas huellas tempranas moldean la manera en que nos relacionamos con el mundo.

La psicoterapia no es únicamente un recurso para tratar enfermedades o crisis. Es una experiencia que puede enriquecer a cualquier persona, con o sin problemas evidentes. Su propósito no se limita a aliviar síntomas, sino a favorecer un equilibrio entre mente, cuerpo y sociedad, impulsando el desarrollo pleno del potencial humano.

Hoy sabemos que no somos mente y cuerpo separados, sino una unidad viva, en constante retroalimentación con nuestro entorno. En este espacio, la psicoterapia individual o grupal se convierte en un sistema de intercambio: el terapeuta, el paciente y, en ocasiones, un grupo, interactúan como engranajes que se ajustan mutuamente.

Por eso, la formación de un psicoterapeuta no es solo académica: requiere haber transitado por su propia terapia, y seguir haciéndolo cada cierto tiempo. Porque acompañar a otros en su viaje demanda haberse conocido y sanado uno mismo en algún tramo del camino.

Ya sea para superar un dolor emocional, afrontar un problema físico, o simplemente crecer como persona, la psicoterapia nos recuerda que no somos la suma de partes separadas, sino un ser humano íntegro, capaz de transformarse y encontrar nuevos caminos hacia sí mismo.

Catarsis Emocional: Liberando lo que retenemos

CATARSIS DURANTE LA MEDITACION

La catarsis es un proceso de liberación emocional profunda que nos permite purificar y transformar nuestro interior. Consiste en dejar salir las emociones retenidas, muchas veces guardadas en el inconsciente, que afectan nuestro equilibrio y bienestar.

En la vida diaria acumulamos experiencias cargadas de emociones intensas. Algunas, especialmente las desagradables, solemos suprimirlas para no enfrentarlas. Sin embargo, esa supresión no las elimina: permanecen latentes, influyendo en nuestro presente y generando tensión, dolor o reacciones desproporcionadas.

Como señala el terapeuta transpersonal John Ruskan, el verdadero problema no es el sentimiento en sí, sino nuestra resistencia a sentirlo. La integración emocional implica aceptar y reconocer esas emociones para liberarnos de los conflictos internos.

Cuando evitamos la catarsis, recurrimos a mecanismos como mantenernos ocupados en exceso, criticar, preocuparnos, refugiarnos en adicciones, o depender de personas o grupos. Estas evasiones solo perpetúan la carga emocional.

La función del psicoterapeuta es acompañar y guiar este proceso de depuración interna, ayudando a que el paciente contacte, reconozca y libere lo que estaba reprimido. Al permitir que la emoción surja y se exprese de forma consciente, recuperamos armonía, claridad y fuerza interior.




El verdadero secreto de la Ley de la Atracción para la felicidad incondicional


Tus pensamientos son imanes 

Todo lo que llega a tu vida es resultado de las imágenes y pensamientos que mantienes en tu mente. Cada idea que sostienes es una señal que envías al universo, y este responde atrayendo experiencias afines.

Los sabios de la antigüedad ya conocían este principio: lo semejante atrae a lo semejante. Si visualizas abundancia, prosperidad o bienestar, estás creando las condiciones para que se manifiesten.

La clave es comprender que la Ley de la Atracción no distingue entre lo que quieres y lo que no quieres; simplemente responde a lo que piensas con intensidad. Si enfocas tu atención en lo negativo, aunque sea para rechazarlo, también lo estarás atrayendo. Por eso, mirar con claridad lo que deseas y mantenerlo vivo en tu mente es esencial para materializarlo.

El universo actúa bajo esta ley siempre, creas en ella o no. Cada recuerdo, observación o proyección al futuro activa un proceso de creación. Tus pensamientos, mantenidos el tiempo suficiente, se transforman en experiencias reales.
En pocas palabras: en lo que pones tu atención, eso se expande en tu vida.


No se si sea el lugar exacto para lo que buscas


Vivimos en cada instante

Bienvenidos a todos a este espacio creado para acompañarte en un proceso de reflexión, autoconocimiento y transformación interior.

Soy Alberto Linares, médico y psicoterapeuta con muchos años de experiencia en el acompañamiento emocional y mental de personas que buscan comprenderse, sanar heridas y vivir con mayor autenticidad.

Este blog no es un espacio académico ni técnico. Es más bien un lugar donde compartiré reflexiones breves, historias con sentido, fábulas proyectivas, y ejercicios que despierten tu atención interior.

Aquí no encontrarás recetas mágicas. Encontrarás algo más valioso: ideas que pueden resonar contigo en el momento justo.

Puedes recorrer libremente cada publicación, como quien pasea por un jardín. Algunas frases quizás te inviten a detenerte. Otras pasarán desapercibidas. Todo está bien.

Gracias por estar aquí. Si alguna palabra toca algo dentro de ti, ya valió la pena escribirla.