PROGRAMANDONOS (Argumento o guión de vida)

 


Nosotros somos como una computadora biológica muy sofisticada que desde que nacemos e incluso desde el útero materno estamos grabando información a manera de un PROGRAMA.
A esta información el Análisis Transaccional (A.T) la llama ARGUMENTO DE VIDA, GUION o LIBRETO.
Utilizamos esta información o programa para hacer un modo de vida pre-establecido y no consciente.
¿Quiénes son nuestros programadores?
Son las figuras significativas de la infancia, llamadas también figuras parentales que generalmente son mamá y papá, aunque podría ser otra persona que tenga mayor influencia (tío, abuelo, hermano mayor, etc.).
¿Cómo nos programan?
Por medio de MANDATOS que no sólo pueden ser ordenes verbales sino que en su mayoría son conductas o actitudes no verbales que nos van ENSEÑANDO muchas veces sin querer como vamos a pensar, sentir, actuar, hablar y esto es básico en los primeros años de vida que es cuando se estructura nuestra personalidad.
Hay mandatos de los más diversos:
"no vivas", "no pienses", "no crezcas", "apúrate a crecer", "no seas sano", "no logres", "no seas importante", "no me superes", etc.
En buena cuenta el trabajo de cualquier proceso psicoterapéutico es intervenir en el argumento, proporcionando nuevos programas para lograr reemplazar los mandatos por metas de vida más saludables que nos lleven al crecimiento personal.



Paradigma o "hago lo que los demás hacen"






Tomo el término "PARADIGMA" en  su acepción: Ejemplo o Modelo para desarrollar el tema.

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.
Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a palos.
Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas.
Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos.
La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron.
Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.
Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato.
Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho.
El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido.
Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.
Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería: "No sé, las cosas siempre se han hecho así, aquí..."